Durante 2005 se celebró el veinte aniversario de la creación de la Capital de la Cultura, una propuesta de la Ministra de Cultura de Grecia de la época, Melina Mercuri. En fecha 13 de Junio de 1985, el Consejo de Ministros de la entonces Comunidad Europea, aprobó la creación de la Capital Europea de la Cultura. Inmediatamente después las capitales culturales iniciaron su existencia. Atenas (Grecia) fue la primera Capital Cultural de la historia, con la denominación de Capital Europea de la Cultura 1985.
En el transcurso de los primeros veinte años de su existencia, más de treinta ciudades de nuestro continente han recibido la designación de Capital Europea de la Cultura, entre las cuales Madrid 1992, Santiago de Compostela 2000 y Salamanca 2002. La próxima capitalidad cultural europea que le corresponderá a España será el año 2016.
Por otra parte, en el año 2005 se ha creado el Bureau Internacional de Capitales Culturales, organismo que engloba iniciativas plenamente consolidadas, como son la Capital Americana de la Cultura, Capital Brasileña de la Cultura y Capital de la Cultura Catalana y que, a la vez, promueve también la instauración de las capitales de la cultura en los países o territorios donde todavía no existe. El Bureau es quién promueve la Capital de la Cultura Española y, también, la Capital Cultural de los Estados Unidos de América.
Internacionalmente, las capitales culturales enlazan con los proyectos que permiten a una ciudad tener protagonismo internacional positivo y cohesión social durante el tiempo de celebración de la iniciativa. Además de las capitales culturales, las otras propuestas plenamente consolidadas son las Exposiciones Universales, la primera de las cuales se celebró en Londres en 1851, y los Juegos Olímpicos, reinstaurados en la época moderna por el Barón Pierre de Coubertin. Atenas acogió, en 1896, la primera edición de los juegos.
A diferencia de las Expos o de los Juegos, las capitales culturales tienen la ventaja que la designación es siempre por un año natural y, por otra parte, la ciudad designada puede promocionar activamente todo su patrimonio y otros activos, conjugado todo ello con la celebración de eventos específicos y extraordinarios con motivo de su capitalidad cultural.
Atendiendo el éxito de la Capital Europea de la Cultura otros países o territorios han puesto en marcha su propia Capital Cultural.
En el continente europeo países tan diferentes como Portugal o Rusia (Región del Volga) disponen de su Capital Cultural específica.
En el Estado español, Cataluña, y el resto del ámbito lingüístico catalán, también tiene establecida la Capital de la Cultura Catalana, que entró en vigor el año 2004.
Fuera de nuestro continente, los países árabes tienen su Capital Cultural. Con la Declaración de El Cairo, en 1996, se inician las capitales culturales árabes.
Finalmente, en el continente americano existen las capitales culturales desde 1998 a nivel continental. La primera Capital Americana de la Cultura de la historia fue Mérida (México) en el año 2000. También algunos países del continente americano han puesto en marcha su propia Capital Cultural. Es el caso de Brasil, Estados Unidos y Canadá.
Las Capitales Culturales son un buen instrumento de cohesión interna y promoción exterior de una ciudad y de la cultura que la representa. Es por ello que el Bureau Internacional de Capitales Culturales ha puesto en marcha la Capital de la Cultura Española con, entre otros, los objetivos siguientes:
- Proveer un nuevo instrumento de creación, promoción, difusión y participación popular de la cultura española.
- Contribuir a un mejor conocimiento de la cultura española, en las zonas en que es propia y en el resto del mundo.
- Promocionar las ciudades elegidas como Capital de la Cultura Española y establecer cooperación con los otros países o zonas del mundo donde existe la iniciativa de la Capital de la Cultura.